Cansado de buscar la felicidad y no encontrarla
Existen momentos en la vida en los que una persona puede estar cansada. Cansada incluso de conceptos tan frecuentes en la psicología positiva como el optimismo, la superación personal y la felicidad. Esto ocurre cuando se produce una especie de sabor amargo en la mente y en el corazón de aquel que más allá del esfuerzo y la búsqueda, siente que no ha obtenido los resultados deseados.

Agotamiento psicológico

Y el vacío de buscar y no encontrar también puede ser causa de agotamiento psicológico. Estas etapas existen en la búsqueda de la felicidad como bien queda reflejado en el ejemplo de una crisis personal cuya vivencia enriquece aunque el proceso sea desagradable, molesto e incómodo. Cada ser humano vive etapas de este tipo desde su propio punto de vista, contando con sus recursos.

La clave reside en resistir a dicha incomodidad, en no dejar de hacer aquellos planes que anteriormente eran motivo de disfrute solo porque ahora no lo son (cuando una persona no se siente bien consigo misma, también cambia su percepción de la realidad). ¿Qué hacer para recuperar la perspectiva?

Cansado de buscar la felicidad y no encontrarla

La felicidad viene a ti cuando menos lo esperas

Es muy saludable equilibrar la balanza en los planes con actividades a corto plazo y a largo plazo. Por otra parte, también es muy saludable en ciertos momentos hacer pausas en la introspección, la búsqueda de la felicidad y retos emocionales que requieren de un alto grado de implicación.

Claro que pensar y reflexionar sobre estos temas es un signo de sabiduría, sin embargo, en ocasiones, puede ser agotador poner el foco atención continuamente en el mismo punto. Se trata de no poner tanta atención en el modo de sentir para poner esa atención en el vivir cotidiano (acción).

Cuando vivimos tan centrados en la felicidad como un concepto absoluto e ideal, podemos sentir que nada está a la altura de las expectativas. Cuando nos relajamos y aprendemos a fluir, entonces, la felicidad llega a través de momentos que trascienden nuestra óptica.