Caricias verbales en las relaciones sociales
Estamos muy equivocados al creer que las caricias solo pueden ser físicas. Es decir, que el afecto se muestra a través de un gesto de cariño de este tipo. La palabra también es un vehículo excelente de expresión, sin embargo, en el contexto de las relaciones sociales, muchas veces, se utiliza de la forma equivocada. Es decir, olvidamos que las caricias también pueden ser verbales, es decir, que puedes reforzar la autoestima de los demás a través de mensajes afectivos. Y lo que es más importante, también puedes empezar a tener un diálogo interior constructivo contigo mismo para quererte más y potenciarte al máximo en vez de caer en la autocrítica constante.

¿Qué tipo de caricias verbales puedes tener con los demás? En general, se trata de dejar testimonio de lo importante que ha sido para ti compartir ese momento con la otra persona, o simplemente, del cariño que le tienes. Por ejemplo, puedes decir: “Ha sido una alegría estar contigo hoy”, “tengo suerte de que formes parte de mi vida”, “si me necesitas sabes que puedes contar conmigo”, “gracias por estar aquí”… En la medida en que tienes un vocabulario afectivo optimista y gratificante, las personas se sienten mucho más cómodas en tu presencia.

¿Qué nos impide mostrar el cariño de una forma especial? Por ejemplo, el cansancio cotidiano, es decir, el peso de la rutina se vuelve en nuestra contra. En ese caso, conviene tener un orden de prioridades para entender que lo personal siempre está por encima del trabajo. Por otra parte, también es positivo aprovechar el momento. Por ejemplo, los hijos tienen que disfrutar de sus padres todo lo que puedan, de lo contrario, se pueden arrepentir cuando éstos mueran. Aprende a querer más y mejor a los demás, pero también, aprende a quererte más y mejor a ti mismo.