Superar la tristeza otoñal
Para muchas personas el otoño es una estación triste. La luminosidad de los soleados días de verano desaparece, comienza a anochecer antes y son muchos los días que amanecen grises y nublados, con lo que también baja la temperatura, todo lo cual parece invitar a concentrarse sobre uno mismo, lo que, a muchos, les hace sentirse triste, sobre todo entre los meses de octubre y noviembre.

Sentir una cierta apatía por la llegada del otoño es normal. El sol es un antidepresivo natural y las largas horas que hemos estado expuestos a él en verano nos han ayudado a mantener un tono vital muy alto. Con la llegada del otoño, cada vez estamos menos al sol, lo que hace que ese tono tan alto desaparezca o se modere.

En otros casos se sufre realmente una depresión de otoño, que les hace sentirse tristes, desmotivados y faltos de energía.
Seguir leyendo

Síntomas de la depresión
Atravesar por momentos en los cuales la vida se torna difícil, como un despido, un divorcio, la pérdida de un ser querido o una situación de estrés continuado puede hacer que terminemos sufriendo una depresión. Sin embargo, cuando estamos atravesando un episodio depresivo, no siempre somos conscientes del mismo. Conocer los síntomas de la depresión para así poder pedir ayuda al especialista cuando sea necesario nos puede ayudar a salir antes de ella y con un sufrimiento tanto físico como emocional mucho menor.

El principal síntoma de la depresión es una tristeza patológica que inunda todos los ámbitos de nuestra existencia. Nos sentimos abatidos, no somos capaces de recuperar la ilusión por nuevos proyectos y no nos sentimos con fuerzas para, al levantarnos, enfrentarnos al nuevo día. Esto se ve agravado por una profunda falta de energía, de no poder concentrarnos y no poder centrar nuestra atención en ninguna de las tareas.
Seguir leyendo

Tipos de depresión
Cuando hablamos de depresión, nos referimos a una serie de síntomas como cansancio, tristeza, apatía, falta de ganas de vivir que caracterizan a esta enfermedad. Sin embargo, no todas las depresiones son iguales, y dependiendo de la sintomatología específica que acompaña a cada una se clasifican en distintos grupos:

– Trastorno depresivo mayor: También se le conoce como depresión severa y, como su nombre indica, es la forma más pronunciada de depresión. El enfermo pierde interés por casi todo tipo de actividades, siente una gran fatiga, sentimientos de culpa e inutilidad y suele tener pensamientos recurrentes de suicidio.

– Distimia o depresión crónica: En este caso el enfermo presenta toda la sintomatología que acompaña a una depresión, pero de forma menos acentuada y más alargada en el tiempo. Al contrario de lo que ocurre en la depresión mayor, el paciente sí puede seguir con su vida normal, pero se siente deprimido, no puede disfrutar de la vida y suele tener una visión muy pesimista de la misma.
Seguir leyendo

Factores que aumentan el riesgo de sufrir depresión
Cualquier persona puede, en cualquier momento de su vida, desarrollar una depresión. Sin embargo, las probabilidades de que esto ocurra son mayores si la persona está expuesta a una serie de factores que, según diferentes estudios, aumentan el riesgo de padecer esta enfermedad. Aquellos factores que incrementan el riesgo son una combinación de factores físicos, psicológicos, genéticos y del entorno que nos rodea. A continuación examinaremos los más importantes:

– Historial familiar: Aquellas personas cuyos familiares hayan sufrido trastornos depresivos tienen más probabilidades de desarrollar una depresión.

– Situaciones prolongadas de estrés o sucesos traumáticos: Un estrés mantenido a lo largo del tiempo, independientemente de cuál sea su causa puede llevar a la persona a desarrollar una depresión, ya que el estrés va minando poco a poco las barreras naturales que nuestro cerebro tiene contra esta enfermedad. También ocurre esto en el caso de hechos traumáticos como catástrofes naturales, problemas financieros, problemas de pareja, etc.
Seguir leyendo

Mitos sobre la depresión
El término depresión se ha popularizado mucho en nuestros días, hasta el punto que se han creado en torno a ella una serie de mitos que muchas veces impiden que quien la sufre sea tratado adecuadamente y que quien convive con el enfermo pueda comprender qué es lo que le está sucediendo al enfermo. Aquí recogemos algunos de los mitos más habituales:

– La depresión es propia de personas que son demasiado débiles para enfrentarse a la vida: La depresión no es un signo de debilidad, sino una enfermedad real, causada por una alteración de los neurotransmisores de nuestro cerebro que regulan nuestro estado de ánimo.
Seguir leyendo

La depresión en el niño
Cuando pensamos en una persona deprimida, normalmente se nos viene a la mente la imagen de un adulto o de un anciano, pero es difícil imaginarnos a un niño sufriendo este trastorno. Sin embargo, los niños, como los adultos pueden sufrir depresión, aunque tendrá unas características particulares que, en ciertos rasgos, la diferencian de la depresión de los adultos.

Cuando un niño sufre depresión, se produce un cambio brusco en su comportamiento con respecto a cómo se ha venido comportando hasta ahora. Lo más significativo es el cambio en su estado de ánimo, que muchas veces le lleva a está continuamente triste y llorar con más facilidad. Sin embargo, la depresión en el niño no siempre presenta síntomas manifiestos, por lo que, en caso de cambios en el comportamiento, será labor del terapeuta hacer un diagnóstico acertado.
Seguir leyendo

¿Por qué las mujeres se deprimen más?
Que la depresión es casi una enfermedad de mujeres es indudable, ya que, según las estadísticas, la sufren casi el doble de mujeres que de hombres. Lo mismo ocurre con la ansiedad, donde los casos protagonizados por mujeres superan en mucho a los de los hombres con este problema. ¿Cuál es la razón de todo ello?

– En principio parece haber un componente hormonal relacionado con este hecho. Los cambios hormonales que se producen en las mujeres llegada la adolescencia y que, se puede decir, terminan con la menopausia, hacen que las mujeres tengan tendencia a sufrir algún episodio depresivo a lo largo de su vida.
Seguir leyendo

La depresión en la tercera edad
Durante la tercera edad es común el sentimiento de poca valía e incluso de ser un estorbo, como si se hubiera llegado a una etapa de la vida en la que ya no merece la pena iniciar ninguna actividad. Poco a poco esto se va traduciendo en un sentimiento de infelicidad que resulta cada vez más frecuente entre las personas de la tercera edad que, si no se trata, puede desembocar en depresión.

Esto se debe a que, muchas veces, consideramos estos sentimientos de desesperanza o tristeza ligados a la vejez, como si fuera normal que las personas mayores se sintieran así.
Seguir leyendo