
Cuando tenemos éxito, somos felices o simplemente nos sentimos bien con nosotros mismos, no todo el mundo se alegra por nosotros ni comparte nuestra felicidad e incluso hay quienes se sienten molestos y tristes con ella, debido a la envidia que sienten hacia nosotros o nuestras circunstancias. Dado que estas personas nos pueden llegar a hacer daño e incluso hacernos sentir culpables por lo que hemos logrado, es aconsejable saber cómo tratar con ellas:
- Si podemos, lo mejor es alejarnos de las personas envidiosas y quedarnos con aquellas que realmente se alegran por nosotros. Esto no siempre es posible, ya que la envidia se da entre familiares, parejas y muy especialmente entre compañeros de trabajo, pero sí debemos intentar mantener la mayor distancia posible.




























































