
La compasión es ese sentimiento que nos permite comprender el estado emocional de otra persona que esté sufriendo, y que nos lleva a intentar aliviarla o la menos hacer que se sienta mejor. Normalmente, proyectamos esa compasión hacia los demás, y nos olvidamos de sentirla hacia nosotros mismos, sin tener en cuenta que, ante determinados hechos, sentir compasión de nosotros mismos nos va a ayudar a aumentar nuestra autoestima.
Eso sí, no debemos confundir la compasión por nosotros mismos con la autocompasión. En el primer caso, comprendemos nuestros sentimientos e intentamos aliviar nuestro dolor. En el segundo, nos limitamos a sentir pena por nosotros mismos, sin intentar salir de esa situación que nos resulta dolorosa. La primera es un acicate para mejorar, mientras que la segunda es limitadora.




























































