
Cuando nos tenemos que enfrentar a un problema o un revés de la vida, muchas veces nos mostramos impotentes, considerando que no tenemos ningún control sobre lo que nos ocurre o que somos incapaces de dominar nuestra vida. Sin embargo, aunque no podemos controlar lo que nos ocurre, sí podemos decidir cómo nos enfrentamos a ello y, dependiendo de cómo lo hagamos, podremos sobreponernos con más facilidad a las circunstancias adversas o sacar mayor provecho de las favorables.
La clave para lograrlo está en nuestra actitud, más concretamente en la actitud positiva. Nuestra actitud no sólo va a tener influencia en cómo nos enfrentamos a los desafíos de nuestra vida, sino que también es un factor importante de cara a cómo nos consideramos y nos vemos a nosotros mismos, y, por ello, de nuestra autoestima.




























































