
El síndrome del acento extranjero es uno de los más raros conocidos en psicología, tanto que sólo se han documentado veinte casos en todo el mundo. Pero su rareza no proviene sólo del hecho de que sean pocas las personas que lo sufren, sino por la naturaleza de dicho síndrome. Se produce normalmente como un efecto secundario de un derrame o una lesión cerebral grave que produce un daño neurológico en los sistemas motores de producción del habla. Debido a este daño, la persona que lo sufre habla su lengua materna con el acento con el que lo haría una persona extranjera.
Lo más extraño del síndrome es que aparece bruscamente, y, de un día para otro, se produce el cambio en la dicción del paciente. Esto conlleva para el sujeto una pérdida de la identidad y del sentido de pertenencia a su comunidad que suele derivar en problemas emocionales.




























































