Causas de estrés durante el desempleo
El desempleo de larga duración produce estrés. Un tipo de estrés que es diferente al que produce el trabajo. En este caso, el malestar surge de la incertidumbre de futuro, de no saber cuándo finalizará ese episodio concreto. Un estrés que se agudiza cuando el candidato envía muchos currículums y recibe pocas respuestas. En muchos casos, el teléfono tarda semanas en sonar para concretar una entrevista de trabajo.

Y aún así, las entrevistas no siempre son sinónimo a modo de causa y efecto, de ser el elegido en el proceso de selección. El estrés durante el desempleo está vinculado con los cambios en el estilo de vida de la persona, cuyos horarios cambian y las rutinas se modifican. Además, el trabajo también es un medio de desarrollo personal que alimenta la autoestima del profesional.

Causas de estrés durante el desempleo

Daño en la autoestima del profesional

Por esta razón, la pérdida de este entorno de desarrollo y pertenencia puede producir ansiedad en los profesionales que se sienten apartados en contra de su voluntad del entorno de trabajo.

El estrés del desempleo está muy vinculado con el miedo al futuro y la angustia económica que produce no tener un medio de estabilidad que aporte una seguridad. El miedo de no poder pagar las facturas también produce inquietud. La falta de empleo puede afectar de forma directa a la autoestima del trabajador y causar pensamiento negativo. Factores que están directamente vinculados con el estrés que produce imaginar un futuro poco esperanzador.

Ser vulnerable

El estrés durante el desempleo también puede agravarse si el profesional considera que tiene alguna dificultad añadida para poder encontrar trabajo. Por ejemplo, ser mayor de 55 años. El estrés en el desempleo surge de la vulnerabilidad y del miedo a la mala suerte. También produce impotencia no observar frutos positivos a corto plazo ante esa búsqueda de empleo en la que se invierte tiempo y esfuerzo.