Cerrar etapas
En la vida es importante aprender a cerrar etapas del pasado para no quedar atrapado en capítulos que no merecen la pena. Es decir, hay puertas que debes cerrar porque no te conducen a ninguna parte más allá del recuerdo y de la obsesión. En la vida se toman decisiones, unas son más acertadas y otras menos, pero de todas se aprende a vivir un poco mejor y con más esperanza.

¿Cómo se puede aprender a cerrar etapas? En primer lugar, siendo coherente en las acciones más allá de la nostalgia que surge cuando te despides de algo o de alguien que no te hace bien. Sigue con tu vida, y mira hacia el futuro. Para ello, tienes que buscar nuevos proyectos: por ejemplo, volver a estudiar, realizar cursos, apuntarte a actividades de voluntariado, viajar, retomar el contacto con algunas personas…

Por otro lado, cuando cierres un capítulo de tu vida hazlo siempre en positivo. Puedes escribir incluso una página en un diario para expresar cómo te sientes y valorar tu situación desde una perspectiva humana. Después, da las gracias a nivel interior por todo lo que has vivido. El hecho de que algo no nos haya conducido donde nosotros queríamos no significa que no fuese una historia positiva.

Además, es imposible cerrar un capítulo desde el rencor y la ira ya que entonces, el alma permanece pegada a las heridas que nunca cicatrizan. Aprende a pensar en positivo, a veces, cuando una puerta se cierra se abre una ventana al otro lado. Y además, gracias a ciertas penas también descubres toda tu fortaleza interior y tu capacidad de superación. ¿Existe una historia del pasado que no has logrado superar? Entonces, tal vez, puede que necesites incluso la ayuda de un profesional porque es esencial hablar y exteriorizar los sentimientos.