Certezas interiores que te cambian la vida
Descartes fue uno de los filósofos que más reflexionó sobre la idea de la certeza. Una verdad de la que puedes estar seguro al cien por cien porque has contrastado su efectividad a través de la claridad y la distinción. Sin embargo, más allá de cualquier idea filosófica, también existen certezas interiores que sientes como un pálpito emocional muy fuerte en la mente y en el corazón.

En general, sólo pueden sentir este tipo de certezas aquellas personas que tienen un alto conocimiento de sí mismas, además, tienen un nivel de autoestima medio-alto, tienen una alta capacidad de reflexión sobre temas humanos, en especial, sobre el arte de la felicidad. Las certezas interiores resultan señales que te encuentras en tu camino y que debes seguir a cualquier precio. Debes escuchar el significado de esos mensajes.

Por ejemplo, una certeza interior es la vocación profesional. Estar convencido de que quieres estudiar algo en concreto y trabajar en ese ámbito. Esta certeza te aporta una gran felicidad ya que no hay nada como poder trabajar en aquello que de verdad te hace feliz. Pero en la vida, también tenemos certezas en el plano de la amistad. Y si no, piensa en aquellos casos, en los que abriste tu corazón ante una persona a la que no conocías demasiado, pero simplemente, sentiste que es una persona digna de confianza y que merece la pena.

Siguiendo con esas certezas que se producen en el ámbito de las relaciones interpersonales, el flechazo en su máxima expresión es una forma de certeza. Es verdad que a veces, un flechazo puede salir bien y también mal. Pero centrándonos en que pueda ir bien, la realidad es que tal vez en algún momento de tu vida, sientas que has conocido a una persona a la que serías capaz de querer toda tu vida en caso de que esa persona te diese la oportunidad de poder demostrárselo.