Cinco buenas razones para ser voluntario
Existen muchos motivos para ser voluntario, más allá del compromiso social de la solidaridad, se puede analizar el voluntariado desde el punto de vista de la salud. El voluntariado enriquece mucho la vida de la persona que descubre un entorno en el que se siente bien, valorada y reconocida.

Disfrutar de una actividad que te gusta

En primer lugar, existen personas que no pueden trabajar en un ámbito que de verdad desearían realizarse a nivel profesional. En ese caso, el voluntariado se convierte en un medio de creatividad y desarrollo personal.

Apostar por una causa

El voluntariado no es un juego. Cualquier voluntario tiene la libertad de romper su compromiso con una institución a los pocos días después de haber comenzado. Sin embargo, lo habitual es que los voluntarios se caracterizan por el compromiso y son firmes en su palabra. Este compromiso aporta madurez a la vida de una persona.

El placer de dar

El voluntario descubre que es una persona capaz de aportar cosas buenas a los demás, es decir, se conoce a sí mismo en un contexto muy humano y constructivo. El voluntariado aporta autoestima porque todo voluntario descubre que recibe mucho cariño a cambio.

Fuente de motivación

La vida es una totalidad compleja. Muchos trabajadores encuentran en el voluntariado, la motivación que no tienen en su trabajo. De esta forma, el voluntariado se convierte en un medio de motivación extrínseca muy importante.

Cinco buenas razones para ser voluntario

Conocer gente nueva

Tener relaciones sociales y hacer nuevos amigos es muy sano a nivel emocional porque las amistades aportan satisfacción y te ayudan a romper la rutina. A través del entorno de voluntariado, cualquier voluntario puede conocer gente con la que compartir aficiones comunes. Algo que resulta saludable a cualquier edad.