Cinco causas de estrés
El estrés es uno de los conceptos emocionales que se utilizan con más frecuencia actualmente. El estrés, cuando se produce en exceso, es perjudicial para la salud. Por tanto, conviene escuchar las señales de alarma que envía el cuerpo para reaccionar a tiempo ante esas molestias corporales, por ejemplo, nerviosismo en el nudo del estómago, hambre voraz o por el contrario, falta de apetito, posible dolor de cabeza o de espalda… Existen distintas situaciones de estrés.

Un nuevo empleo

Tener trabajo es un regalo que se recibe con mucha ilusión. Sin embargo, incluso las cosas buenas producen cierto nivel de incertidumbre en el trabajador que tiene que adaptarse lo antes posible a una nueva rutina, integrarse en otro equipo e intentar llevarse bien con los compañeros. De entrada, las expectativas elevadas son las que pueden generar más responsabilidad.

Hacer una mudanza

Todo cambio produce una dosis de estrés que en muchos casos, es saludable. Existen cambios que marcan de cerca por su significado, por ejemplo, un cambio de casa. Hacer mudanzas genera un alto nivel de estrés en quien no sólo tiene que dejar atrás un hogar para empezar otro nuevo, sino que también, tiene que organizarlo todo de la forma adecuada. En ese caso, se mezcla la nostalgia de lo que se deja con la ilusión de la novedad.

Exceso de responsabilidades

El exceso de responsabilidades es una de las principales causas de estrés que produce mucho malestar e inseguridad en las personas que sienten que tienen una carga demasiado pesada a sus espaldas. Por ello, es fundamental tener un orden de prioridades y aprender a decir no de una forma natural.

Cinco causas de estrés

Salir fuera del área de confort

En general, puede elevarse el estrés ante cualquier situación que supone salir fuera del área de control al salir de la rutina y hacer un esfuerzo extra de adaptación a algo que se presenta incierto.

Estar en paro

No tener trabajo es una fuente de estrés considerable cuando el desempleo se prolonga durante más de seis meses y un año. Especialmente, cuando se tienen cargas familiares y gastos de hipoteca.