Cinco dificultades en una terapia psicológica
Existen situaciones de la vida en las que es básico hacer terapia psicológica, pedir ayuda a tiempo y avanzar con el apoyo de un profesional que ejerce de guía en el camino de la superación personal. Este camino no es sencillo, existen piedras que hay que apartar para poder avanzar.

El tiempo

Una de las frustraciones habituales en un proceso de terapia es ver que la recuperación no es tan rápida como uno mismo desea. No es suficiente con hacer tres sesiones para ver resultados inmediatos en el proceso de recuperación. Por ello, resulta básico confiar y dar tiempo al tiempo.

Relación con el psicólogo

Detrás de la relación entre el psicólogo y el paciente existe un vínculo personal que no siempre encaja desde el principio. Es decir, es posible tener poca sintonía emocional o tener diferencias de carácter. Por ello, existe la posibilidad de cambiar de profesional porque este punto es muy importante para crear un clima e confianza.

Dudar de uno mismo

Las personas que acuden al psicólogo pueden llegar a dudar incluso de sí mismas en la forma de interpretar la realidad, considerando que se trata de un punto de vista parcial y no absoluto. En algunos tipos de terapia y dependiendo del caso concreto, el psicólogo puede querer hablar también con algunos familiares directos del paciente.

Cinco dificultades en una terapia psicológica

El factor económico

Un motivo de frustración habitual en una terapia psicológica es el factor económico. Existen personas que de entrada tienen dificultades para plantearse la posibilidad de ir a un psicólogo por estar en paro o por ganar un sueldo bajo.

Focalizar la atención en el problema

Las personas que hacen terapia psicológica tienen un problema en concreto que es motivo de su visita al especialista. Sin embargo, es un error focalizar de una forma absoluta la atención en ese problema entendiendo que la vida no se reduce solo a ese aspecto.