5 excusas que limitan tu desarrollo personal
Los seres humanos somos expertos en ponernos excusas a nosotros mismos como muestra el poder de los miedos. Fantasmas emocionales que duelen mucho. Las excusas son un freno en el desarrollo personal. Existe un mecanismo limitante habitual. Por ejemplo, una persona quiere hacer un viaje a un destino interesante. Pero acto seguido, pronto surgen ideas limitantes en la mente: “Es un gasto extra que puede venirme mejor para atender a posibles imprevistos de futuro” o “Este no es el mejor momento para hacer esa escapada”.

Como consecuencia de las excusas, podemos dejar pasar muchos años, silenciando sueños y alimentando miedos. ¿Cuáles son las principales excusas que limitan el desarrollo personal? En Psicoblog te lo contamos.

Habrá un momento mejor

En muchas ocasiones, posponemos el paso de una acción porque creemos que habrá un momento en el que se darán las circunstancias ideales para emprender esos proyectos que despiertan una ilusión en el corazón. Si de forma habitual te sientes inmerso en este tipo de lucha interior, acota los ritmos de tus metas para contextualizar tus objetivos en una fecha en concreto.

5 excusas que limitan tu desarrollo personal

No estoy preparado

Quienes sufren el síndrome del impostor en el trabajo, conviven con este pensamiento constante que se da la mano con el perfeccionismo de tener una autoexigencia desmedida sobre uno mismo. Cuando tengas este freno piensa que, puede que no estés tan preparado como te gustaría, pero llegarás a estarlo si te das la oportunidad de adquirir más experiencia.

Cuando lleve a cabo ese propósito seré feliz

Vivimos en la sociedad de la anticipación. Muchos jóvenes universitarios creen que serán felices cuando consigan su primer trabajo. Algunas parejas creen que serán felices cuando compren una casa. Muchos trabajadores viven a la espera de que lleguen las vacaciones. En definitiva, si no eres feliz ahora no lo serás cuando se cumplan esas metas porque la felicidad nunca se alimenta de actitudes a la espera. En realidad, la verdadera ilusión surge de saborear cada proceso.

Estoy muy ocupado y no tengo tiempo

Esta es una de las excusas más frecuentes en la actualidad. Es cierto que puedes estar muy ocupado, tener muchas tareas distintas. Sin embargo, si te lo propones, si pones en orden todas estas actividades, lograrás establecer un orden de prioridades para conectar con esas rutinas que realmente quieres llevar a cabo. Si algo te importa de verdad, podrás materializarlo en la realidad, por muy ocupado que estés.

5 excusas que limitan tu desarrollo personal

No tengo suerte

La suerte existe, el azar es una realidad inevitable. Sin embargo, tú no eres un agente pasivo frente al azar. Tú tienes mucho que decir frente a tus circunstancias. Y si quieres cumplir un objetivo, entonces, tienes que concretar un plan de acción. Por tanto, tacha de tu lista de excusas pensamientos del tipo: “Todo me sale mal” o “Soy un fracasado”.

Cuando estas excusas vengan a tu mente, reacciona cuanto antes. Son solo debilidades puntuales que puedes salvar si consigues ver más allá del miedo para comprobar qué se esconde al otro lado del temor.