Cinco hábitos saludables frente al estrés
El estrés no es un buen amigo cuando se convierte en una sensación frecuente. Produce agotamiento, inquietud, preocupación y miedo. Existen cinco hábitos sencillos que ayudan a prevenir su aparición.

Reorganiza tu agenda

Si sientes que estás estresado de un modo habitual, reorganiza tu agenda personal con el objetivo de eliminar algunas de las tareas cotidianas. No podrás suprimir algunas de tus actividades prioritarias pero si podrás hacer cambios en las secundarias. Una rutina completamente ocupada por tareas no es sinónimo de felicidad.

También debemos aprender a relacionarnos de una forma positiva con los espacios vacíos que se convierten en la oportunidad perfecta para la improvisación.

Un descanso extra

Tras haber tenido un acontecimiento estresante en el trabajo, descansar durante veinte minutos en el sofá o tumbado en la cama puede ser una buena medida para reponer energías. Cuando hemos realizado un desgaste de energía extra también es saludable incrementar el descanso.

Utiliza calzado cómodo

Un calzado cómodo aporta un bienestar al caminar en la rutina cotidiana. Por el contrario, la incomodidad que causa un calzado que produce algún tipo de daño aumenta el estrés ya que el simple hecho de caminar requiere de un esfuerzo extra con un zapato inadecuado.

Cinco hábitos saludables frente al estrés

Busca tus momentos de silencio

Busca tus momentos de silencio y relax en el día a día. Estos espacios de silencio deben de ser completos, es decir, conviene evitar la interrupción del teléfono móvil. En la actualidad, la aparente obligación de estar permanentemente disponible para los demás a través del teléfono también es un factor estresante para muchas personas. Tú puedes decidir en qué momento no quieres estar disponible para nadie más que para ti.

El placer de la contemplación

El placer de la contemplación estética aporta un deleite visual que es muy valioso para hacer frente al estrés: contemplar un paisaje natural, observar las vistas desde la ventana de tu casa, imaginar las figuras que dibujan las nubes, observar el cielo estrellado y contemplar su inmensidad son algunas rutinas antiestrés.