5 motivos de gratitud diaria
El paso del pesimismo hacia el optimismo comienza por poner el foco de atención en todo lo positivo de la vida. Un buen ejercicio de reflexión es dar las gracias a la vida de un modo frecuente. Ojalá que cada jornada, te animes a apreciar más estos cinco presentes que llegan a tus manos.

Un nuevo día

Tendemos a proyectar planes en el futuro cuando en realidad, la máxima de vivir el presente adquiere sentido si pensamos en la brevedad de la vida. Dar las gracias por un nuevo día es un modo de “hacer eterno el instante”. Es decir, no dejes que los días pasen por tu vida como si fuesen nada porque hoy no es un día más.

El trabajo

Madrugar para ir al trabajo y cumplir con el deber son dos propósitos que cuestan esfuerzo. Sin embargo, tener trabajo es motivo de gratitud, incluso cuando éste no se ajusta a la vocación personal. Tener un empleo aporta más felicidad que no tenerlo ya que además, el trabajo no solo representa el valor de la estabilidad económica sino que también, forma parte de la identidad social de quien tiene un entorno profesional, unos horarios definidos y una tarea que cumplir.

La belleza

La belleza que irradia el paisaje natural en cualquier perspectiva es un claro ejemplo de cómo, la gratitud es la mejor respuesta ante el gozo que produce la contemplación estética de un paraje bonito.

5 motivos de gratitud diaria

El placer de los sentidos

El agradable aroma de un perfume, el sabor de un buen menú, el tacto de un abrazo, una melodía musical… Vivimos con tanta prisa que pudiera parecer que tenemos nuestros sentidos anestesiados al no apreciar la cantidad de matices del paisaje de la vida.

El aprendizaje

Cada experiencia, trae consigo un aprendizaje. Cada vivencia, aporta nuevas esperanzas. Aprender es extraer algo positivo tanto de vivencias agradables como de situaciones más dolorosas.