Cinco razones para reir más
La vida puede ser un drama o una comedia, todo depende de la actitud que adoptes ante las circunstancias y también, del papel que quieras protagonizar en este mundo. Lo cierto es que el victimismo está de la mano del llanto, en cambio, aquellas personas que son protagonistas de su propia vida, ríen sin parar tal vez, porque no se toman todo tan en serio, tienen la capacidad de relativizar, de practicar la ironía, de esperar el futuro cuando el presente es más amargo y de ver motivos para hacer un chiste incluso, en las situaciones más cotidianas. Aquí tienes cinco razones para reír sin parar.

En primer lugar, tendrás más calidad de vida. Es decir, dormirás mejor, irás a trabajar con más ganas, las relaciones sociales fluyen con facilidad, estás más descansado… En segundo lugar, cuando ríes también potencias muchos sentimientos agradables: amor, cariño, ilusión, felicidad… Emociones que no debes descuidar y que siempre forman parte de la receta de una vida plena. En tercer lugar, merece la pena reír porque es gratis. Se trata de un bien alcanzable para todo el mundo, ricos y pobres. Sólo tenemos que buscar razones para sonreír en plena crisis más allá de los problemas laborales.

En cuarto lugar, los problemas tienen otro color después de una buena carcajada. Por tanto, no te encierres en ti mismo y comparte la vida y el buen humor con los demás. Por tanto, y por último, la risa potencia la comunicación en la relación de pareja y en las familias porque se crea un buen clima para el diálogo y un buen ambiente a nivel emocional. Espero que estas cinco razones te ayuden a convertir tu vida en una comedia y quitar el color gris del horizonte de tu mente para abrir la puerta a la esperanza.