Cinco signos de una autoestima deficiente
La autoestima requiere trabajo y toma de conciencia para conocer el punto de partida (la situación presente) y el punto de llegada (estado deseado). Por doloroso que pueda parecer, cuando una persona tiene una baja autoestima tiene que reconocer que no se quiere bien a sí misma. ¿Cuáles son los rasgos que definen una autoestima deficiente?

No se perdona del todo

No se perdona del todo por errores del pasado, siempre queda una especie de herida interna que no es sanada como consecuencia del recuerdo permanente de ciertos hechos. Con cierta frecuencia, vuelve a culparse por actos que solo tienen una entidad mental.

Falsa imagen de sí misma

La persona que tiene una baja autoestima tiene una falsa imagen de sí misma. No reconoce virtudes o méritos que otras personas ven en ella. Pone el foco de atención en sus carencias y limitaciones. No se cree los elogios que recibe por parte de los demás y los rechaza.

Miedo exagerado a la crítica

Las personas que tienen una baja autoestima tienen un miedo exagerado a la crítica hasta el punto de que un comentario negativo externo puede limitar su vida. En este contexto, conviene recordar que no eres dueño de aquello que los demás piensen de ti pero sí eres dueño de aquello que tú crees de ti mismo.

Cinco signos de una autoestima deficiente

Falta de alegría

Las personas con una baja autoestima arrastran muchos complejos e inseguridades personales. Esta realidad también se traduce en una evidente falta de alegría cotidiana que se muestra en situaciones tan sencillas como en un plan con amigos. En ese tipo de planes, la persona que tiene falta de autoestima, se queda en un segundo plano y evita el protagonismo. No quiere llamar la atención.

No se imagina su vida de otra forma

Las personas que tienen una baja autoestima han interiorizado tanto su rol que no imaginan que su vida pueda ser de otra forma. El primer paso para el cambio es asumir que es posible tener una vida nueva.