Cleptomanía, el impulso de robar
La cleptomanía es un trastorno del control de los impulsos asociado a la depresión y a la ansiedad que hace que la persona que lo sufre no pueda controlar el impulso de robar cualquier objeto que tenga a su alcance, aunque no lo necesite para utilizarlo o no tenga valor económico.

Normalmente siente una gran ansiedad antes de cometer el robo, ansiedad que sólo logran hacer desaparecer robando el objeto. El robo no se comete para apropiarse de los objetos robados, ya que normalmente se desprende de ellos y si los guarda no los usa, sino que al cabo de un tiempo los devuelve de forma espontánea.

El robo no se planifica ni se toman medidas para evitar un posible arresto ya que, como hemos dicho, no es una conducta intencionada, sino compulsiva, por lo que siempre actúan solas, sin ayuda de otras personas. Como en todos los comportamientos impulsivos, el individuo no puede evitar actuar de este modo, ya que no puede eliminar de otro modo la ansiedad.

Sin embargo, tras la sensación de alivio que el sujeto experimenta tras cometer el robo aparece un gran sentimiento de culpa del que no puede deshacerse, por lo que el paciente termina en un círculo vicioso de culpabilidad y alivio de la culpabilidad como sucede en la mayoría de los trastornos compulsivos como la adicción a las compras, a la comida, etc.

Para tratar esta patología se necesario combinar terapia y fármacos. Estos últimos normalmente son antidepresivos para eliminar las emociones negativas que experimenta el sujeto. En la terapia se le enseña al paciente a tomar conciencia de su trastorno, con lo cual puede ir sustituyendo los episodios de cleptomanía por otras conductas sobre las que tiene más control.