Coaching para adolescentes
Estamos acostumbrados a considerar el coaching como un instrumento que nos va a ayudar a lograr una vida plena como adultos, mediante el desarrollo de todo nuestro potencial y la superación de nuestros miedos, en cualquier ámbito de nuestra vida.

Pero no somos sólo los adultos los que podemos experimentar los beneficios del coaching. También los niños y, especialmente, los adolescentes, pueden encontrar en esta herramienta un modo de orientar su vida de un modo satisfactorio y de superar el periodo de la adolescencia de una forma más positiva.

No en vano, la adolescencia es una de las etapas más complicadas del desarrollo del ser humano, y no siempre bien comprendida por los adultos. Los adolescentes ya no son niños y se abren a su mundo de adultos, tienen que tomar decisiones en torno a su futuro profesional, se abren a nuevas experiencias, etc.

Mediante el coaching, los adolescentes van a aprender como manejar y mejorar sus relaciones personales, cómo conseguir sus metas, mejorar sus capacidades de negociación y comunicación, etc. Todo ello son herramientas que les facilitarán en gran medida su desarrollo posterior, ya que podrán utilizar todas esas habilidades en su vida adulta.

Para lograr esto, el coach les ayudará a conocer y sacar a la luz todas sus capacidades, que muchas veces son desconocidas para el adolescente, aumentando su autoestima y ayudándole así a lograr el éxito en los diferentes ámbitos de su vida.

El coaching también logrará desactivar las creencias limitadores que pueda tener el adolescente, creencias que limitan su desarrollo profesional y personal.

También es una herramienta muy válida a la hora de ayudarles a gestionar sus emociones, que suelen estar muy descontroladas en esta etapa de la vida. Canalizar la ira, la agresividad, el enfado y mostrarles cómo afrontar los conflictos serán otros objetivos que se pueden lograr a través del coaching.