Coaching para dejar de fumar
Todos conocemos los beneficios que proporciona a nuestro organismo el abandonar el hábito de fumar. Sin embargo, una vez que nos lo proponemos esto no siempre es tarea fácil, ya que en la adicción al tabaco se unen dos elementos: el aspecto físico con la adicción a la nicotina y el aspecto psicológico, ya que tenemos la impresión de que fumar nos relaja, nos hace sentirnos mejor y nos facilita las relaciones sociales.

Por ello, si queremos dejar de fumar tendremos que tener en cuenta ambos aspectos. Para lograrlo, uno de los métodos que al parecer está obteniendo un porcentaje más alto de éxitos es el coaching para dejar de fumar.

Dejar de fumar no es una decisión que se toma de un día para otro, sino que en la mayoría de los fumadores es un proyecto que se tiene durante años, hasta que un día se decide a realizarlo y, ese día, apaga el último cigarrillo y, si la terapia funciona, ya no vuelve a coger ninguno más.

En el proceso de coaching para dejar de fumar se siguen los siguientes pasos:

– Conocer los hábitos del fumador, que se logrará haciendo que éste lleve un registro en el que anote las circunstancias en las que fuma y se verificará su grado de dependencia hacia la nicotina.

– A continuación se definen los objetivos que se buscan el tratamiento, haciéndolo de en términos afirmativos y expresando todo lo que el paciente desea que se convierta en realidad.

– El siguiente paso es fomentar el deseo de cambio, haciendo ejercicios de visualización y mentalización que ayudarán al paciente a ver cómo sería su vida sin tabaco, lo cual le ayudará tanto a aumentar su motivación como a mantener su proyecto cuando tenga deseos de abandonarlo. Aquí también se explorará qué parte del paciente quiere dejar de fumar y qué parte no, para unificar ambas partes.

Finalmente se elaboran una serie de estrategias para evitar las recaídas