Coaching para gestionar las emociones
Las emociones forman parte de tu día a día, desde el momento que te levantas hasta el momento, que te acuestas. Estamos tan acostumbrados a convivir con ellas que muchas veces, ni siquiera somos conscientes de cómo nos sentimos. Además, la sociedad actual marcada por la prisa y los resultados rápidos, no nos pone nada fácil el hecho de pararnos a pensar en nuestro mundo interior. Por ello, conviene encontrar espacios en la rutina que te permitan conectar con tu mundo emocional. Por ejemplo, puede ser una práctica positiva participar en un curso de yoga o de taichí. Del mismo modo, es excelente disfrutar de un paseo tranquilo cada día por la ciudad para poder sentir.

A la hora de gestionar las emociones, debes comprenderte sin sentirte culpable por sentirte de ese modo. Intenta ser tu mejor amigo, quiérete cada día más. Y en vez de pensar en tus debilidades, apuesta por crecer desde un punto de vista emocional. Por ejemplo, puedes ser más paciente, más generoso con tus amigos, más asertivo en el trabajo, tener más empatía con tu pareja, resolver de una forma eficaz los conflictos…

El primer paso para gestionar las emociones es identificarlas, es decir, ponerles un nombre. Y muchas veces, es fundamental dar tiempo a una emoción que se repite con cierta frecuencia. No siempre es fácil saber qué sucede en un primer instante sino que es clave tener la capacidad de escuchar y de tener autocontrol. Por ejemplo, en una crisis de pareja, existen emociones que surgen con cierta frecuencia de una forma recurrente. En ese caso, hay que ir más allá de la emoción para analizar la situación con la razón.

Las emociones forman parte de la naturaleza humana. Por tanto, intenta potenciar aquellas que te hacen sentir pleno y vivo. La ilusión de hacer las cosas que te gustan, o el amor que nace al estar con las personas que aprecias.