Coaching para procesar un engaño
Las mentiras dejan un gran impacto a nivel emocional, también, dependiendo del modo en el que se descubren. Una mentira tiene tal poder que puede destrozarte el corazón o causar emociones poco agradables: decepción, ira, resentimiento, enfado… ¿Cómo puedes procesar mejor una mentira?

En primer lugar, date un tiempo para hablar con la persona implicada en el engaño. Es mejor que esperes a estar más tranquilo para poder expresar cómo te sientes de una forma asertiva. De lo contrario, el distanciamiento podría ir a más. Es importante que escuches las razones por las que otra persona decidió mentirte. Nunca se debe mentir en algo importante, sin embargo, puede que detrás de esa decisión haya buenas intenciones, por ejemplo, protegerte de algo. Evita hacer un juicio de valor sobre la situación en general: algunas personas se sienten ridículas tras haber sido engañadas. Piensa que en esencia, la única persona que hace el ridículo es aquella que miente y que engaña al más puro estilo de un estafador emocional.

En esencia, procesar una mentira puede ser tan difícil como procesar una verdad. Por ello, conviene relativizar ambos términos y vivir con la idea de que no todo es blanco o negro, sino que existen colores intermedios. Después de una mentira también puedes tomar decisiones importantes, por ejemplo, cortar el vínculo con la persona que te engañó si ves malas intenciones. Pero es importante que integres dicha mentira en tu mapa del mundo porque está claro que tu vida también cambiará en ese aspecto. Por ejemplo, si descubres que tu pareja te ha sido infiel, no puedes ignorar ese detalle porque te estarías engañando a ti mismo. Y un engaño, nunca hace bien ya sea causado por alguien externo o por ti mismo. Tómate las cosas con calma y respeta tu ritmo.