Coaching para superar el miedo al ridículo
El miedo al ridículo existe en el corazón de la mayoría de las personas, sin embargo, este sentimiento no se da en la misma medida. Existen personas que a pesar de tener temor, no se paralizan, es decir, siguen afrontando retos como hablar en público o hacer algo en contra de la opinión de los más cercanos. El miedo al ridículo es tan poco saludable como el temor al qué dirán, porque quien vive a merced de la voluntad ajena, termina no viviendo en algún momento.

Libérate de las cadenas emocionales

El miedo al ridículo te mantiene atado a prejuicios y a cadenas internas que te hacen sufrir. Por ello, hoy es un buen día para empezar de nuevo y hacer cambios en tu vida. Para superar el miedo al ridículo es práctico realizar actividades como teatro, un curso de risoterapia o hablar en público porque poco a poco, a través de la práctica, te das cuenta de que te vas sintiendo más cómodo en este contexto.

Por otra parte, analiza dónde te conduce ese miedo al ridículo, y si analizas las consecuencias de verdad, te darás cuenta, de que a larga, no compensa seguir por ese camino: por tanto, cultiva tu autoestima y tu yo interno, para mostrarte tal y como eres, en cualquier lugar.

Coaching para superar el miedo al ridículo

Ríete de ti mismo

Reírte de ti mismo es un síntoma de tener mucha autoestima, por tanto, pon en práctica el humor y la ironía que te permite aprender a relativizar: ¿Qué es lo peor que puede pasar en caso de meter la pata al hablar en público? Pero además, recuerda que la sensación de ridículo es muy subjetiva, tú la notas desde dentro, pero en realidad, puede que aquellos que desde fuera hayan vivido esa situación, no opinen lo mismo.

El miedo al ridículo es más propio de personas que son muy tímidas, pero también, puede estar causado por malos recuerdos vividos en la infancia. Y además, las personas que viven de cara a la galería tampoco quieren perder el control.