Cometer errores te hace más sabio
En medio de la obsesión por el éxito y la perfección, la idea de un error parece negativa. Los errores no siempre son fracasos, de hecho, son una oportunidad para el aprendizaje, una puerta abierta para mejorar en el futuro y poder evolucionar. Un estudio publicado por la revista Psychology and Aging refleja que todos aprendemos en la medida en que extraemos una explicación a partir de un error cometido.

Como bien explica Aristóteles, el conocimiento humano parte a partir de la experiencia, por ello, las personas aprendemos muchas veces, a base de ensayo y error. No sólo en la etapa adulta sino también en la niñez. Cualquier niño aprende a andar en bicicleta después de haberse caído al suelo en alguna ocasión. Los errores se convierten en un aprendizaje siempre que no te hundes con ellos, analizas las causas, buscas una alternativa, intentas avanzar… Pero también es cierto que a veces, el ser humano tropieza dos veces en la misma piedra. ¿Eso es sabiduría? No. Pero en ocasiones, en el amor, existen personas que repiten patrones de relaciones destructivas a lo largo del tiempo.

Además, conviene precisar que no sólo es posible aprender de los propios errores sino también, de los ajenos. En la medida en que eres observador y aprendes de las actitudes de los demás, también puedes interiorizar mensajes de éxito para vivir mejor. ¿En qué puede ayudarte ver los errores de una forma positiva? En primer lugar, cambiando la perspectiva, dejarás de sentirte culpable por cosas del ayer que ya no tienen sentido desde la etapa actual.

El ser humano no se mueve siempre en el plano de las certezas, de hecho, es normal dudar. Y en la medida en que alguien duda, también se abre a la posibilidad de acertar o de equivocarse. ¿Cuáles son los errores de los que te sientes más orgulloso por todo lo que pudiste aprender a partir de ellos?