Cómo acabar con una lucha interior
La metáfora del peloteo de un partido de tenis puede aplicarse a los debates internos que con frecuencia vivimos los humanos en distintas áreas de nuestra vida. Dos voces internas se contraponen produciendo un efecto distinto en tu nivel de motivación con un objetivo. La voz negativa es aquella que te dice “no merece la pena intentarlo”, “otra vez me voy a equivocar”, “no soy capaz”…

Acallar completamente esta voz, en ocasiones, puede ser misión imposible. En realidad, esta voz se acalla cuando actúas a pesar de todo siendo coherente con la decisión que tomaste hace un tiempo y que te conecta con tu objetivo. Cuando cumples con tu debes y con tu obligación te sientes mucho mejor que cuando te dejas llevar por la pereza.

Qué hacer en una situación así

Para tener una visión real de un objetivo que vamos a cumplir es útil aplicar el método Dafo. Es decir, elabora una lista de las debilidades, las amenazas, las fortalezas y las oportunidades que tienes en el cumplimiento de tu meta. Estos cuatro puntos te permiten tener una visión global de tu realidad a día de hoy.

A modo de coaching, también puedes hacerte preguntas a ti mismo que te ayuden a encontrar respuestas: ¿Cuál es tu grado de motivación a día de hoy con la meta que te has marcado? En caso de que en un porcentaje de 0 a 10 el grado de motivación sea inferior a 8 piensa en qué puedes hacer tú para implicarte más con tu meta.

Para acabar con una lucha interior también puede ser positivo utilizar la escritura como una herramienta terapéutica, por ejemplo, a través de la escritura de un diario emocional. Detrás de todo aprendizaje vital existe sufrimiento porque al superar nuevos retos salimos de nuestra zona de confort.

Cómo acabar con una lucha interior

Utiliza tu pasado como experiencia

Utiliza tu pasado como referente. Piensa en esos momentos de la vida en los que afrontaste con éxito situaciones que te parecían difíciles. ¿Qué hiciste en aquel momento que podrías hacer hoy?

Los obstáculos existen en el camino, sin embargo, la ilusión en la escalera de la felicidad surge de ir subiendo peldaño a peldaño con sencillez y humildad. Recuerda que la felicidad no es un punto de llegada sino un proceso marcado por el aprendizaje. No boicotees tus propios sueños y aprende a ser tu mejor amigo.