¿Cómo acompañar a un enfermo hospitalario?
¿Cómo acompañar a un enfermo en el hospital? Acompañar a un enfermo en el hospital es una función que depende, en parte, de si se trata de un enfermo terminal o no. Al final de la vida, la dignidad del ser humano, es todavía más extrema. Sin embargo, en una sociedad en la que tratamos de tapar el dolor y la tristeza, no siempre es fácil dar un espacio a la expresión de los sentimientos. En esencia, eso es lo que necesita el enfermo, poder hablar, desahogarse, exteriorizar todos sus miedos… Hay que tener en cuenta que un enfermo terminal se enfrenta a la angustia de lo desconocido, es decir, al hecho de no saber qué está por venir. Y también, al dolor de la despedida de los seres queridos.

La presencia es lo más importante a la hora de acompañar de una forma eficaz a un ser querido. En medio de esa presencia, estás haciéndole sentir al enfermo que él es lo más importante y que tú estás allí sólo para ayudar y para sentir. Por ello, no sólo es posible comunicar a través de la palabra, sino también, a través del lenguaje corporal y de la sonrisa. En una situación así, no ayuda demasiado actuar como si no pasara nada ya que el enfermo, es consciente de que se trata de algo irreal.

Los silencios son muchas veces, más efectivos a la hora de expresar un mensaje positivo. Por otra parte, merece la pena tener en cuenta que la ilusión y la esperanza de vivir, incluye episodios más dolorosos que cuesta mucho afrontar en la sociedad actual como un periodo natural: la muerte forma parte de la vida. Hoy día, incluso los propios médicos, son más conscientes del poder de la Inteligencia Emocional. Existen películas que ayudan a reflexionar sobre este tema tan difícil. Por ejemplo: La decisión de Anne.