Cómo actuar ante alguien enfadado
Algunas personas se acostumbran a recurrir al enfado para conseguir lo que quieren o para expresar así sus sentimientos porque no saben o no quieren expresarlo de otro modo más tranquilo, como por ejemplo, hablando. Una persona airada y enfadada, la mayoría de veces es una persona que sufre porque no sabe canalizar adecuadamente sus emociones. Si conoces a alguna persona que recurra habitualmente al enfado, toma nota porque a continuación te presento algunas claves para tratarla.

¿Quieres saber cuáles son las mejores estrategias para actuar ante una persona enfadada y que no se desborde la situación? Son dos las estrategias que puedes emplear ante una persona enfadada y airada.

Escucha y mantén la calma

Si la persona sigue enfadada y descontrolada, lo mejor que puedes hacer es escucharla, no alterarte y mantener la calma mientras se desahoga. Con tu calma y seguridad podrás transmitirle serenidad con tu cuerpo. ¿Cómo? Para poder transmitirle calma deberás mantener una mirada ajustada a la situación pero tranquilizadora, un tono de voz suave y calmado, no grites en ningún momento y mantén un tono de voz bajo, tu lenguaje corporal debe ajustarse a movimientos serenos con una postura erguida pero no amenazante.

Cómo actuar ante alguien enfadado
Para evitar que la persona enfadada se descontrole del todo, es aconsejable que empatices y que le des parte de la razón para que vea y sienta que le estás comprendiendo y que te estás poniendo en su lugar para entenderle. Cuando la persona se muestre más calmada es cuando podrás expresar tu opinión, hacerlo antes de tiempo sin que la persona airada esté receptiva, no servirá de nada.

Si usa su enfado para manipularte

Hay personas que aprovechan el uso de su enfado para intentar achantar y manipular, si este es el caso debes mantenerte firme sea quien sea la persona que te está intentando manipular con su estado airado.

Para ello deberás mostrar tu enfado y gesto firme para intentar inhibir su enfado. Tu postura y estado debe mantenerse firme y debes flaquear ante sus posibles ataques. Para ello mira fijamente y sin pestañear, sostén la mirada y no seas la primera en retirarla. Evita el enfrentamiento físico pero sé firme y contundente con tus palabras, que no deben ser atacantes.