Cómo actuar ante un ataque de ansiedad
Un ataque de ansiedad produce mucho malestar a la persona que lo sufre que llega a pensar incluso, en que su dolencia es de otro orden. Algunas personas que sufren ataque de ansiedad llegan a creer que su mal está en el corazón. El ataque de ansiedad produce algunos síntomas como la sudoración excesiva, sensación de mareo, temblores, problemas para respirar, aceleración del ritmo cardíaco… Se trata de una situación que produce mucha preocupación a quien la sufre pero conviene pensar en positivo para buscar un remedio.

Cómo actuar en un caso así

En primer lugar, conviene tener en cuenta que el ataque de ansiedad puede producirse en el momento más inesperado. En caso de que las situaciones de crisis se produzcan con cierta regularidad, es fundamental acudir a un profesional para que, con su ayuda, el paciente pueda mejorar.

El momento más duro para una persona es cuando sufre su primer ataque de ansiedad porque las sensaciones son totalmente desconocidas. Cuando alguien ya ha sufrido una experiencia de este tipo, ya se conoce mejor a sí mismo y a partir de su experiencia, descubre qué le hace sentir mejor.

La clave ante un ataque de ansiedad es poner el punto de atención en la respiración para recuperar el control de la situación. También es importante buscar un lugar tranquilo que esté alejado de muchas aglomeraciones.

Si estás acompañado, evita hablar y céntrate en ti. Si tu acompañante te hace sentir peor con sus comentarios, entonces, pídele que guarde silencio. Las personas del entorno también pueden sentirse desorientadas sobre cómo actuar en estos casos.

Un ataque de ansiedad es la señal de alarma de que algo está pasando a nivel interno. Por ello, conviene hacer una seria reflexión sobre el ritmo de vida del momento para poder hacer reajustes y hacer cambios. Es muy importante tener un descanso correcto por la noche y también, salir a caminar todos los días para romper el sedentarismo.

Cómo actuar ante un ataque de ansiedad

Date un premio a ti mismo

Pasar por un ataque de ansiedad es duro, por ello, al finalizar la situación es importante que la persona se premie a sí misma con algo especial y descanse porque lo habitual es que se sienta agotada.