Cómo actuar cuando tu trabajo no te gusta
El tiempo que las personas pasamos a lo largo de nuestra vida inmersas en proyectos de trabajo es alto. Cualquier persona desea poder unir felicidad y vida profesional. Sin embargo, también es posible tener la experiencia de hacer un trabajo que no se ajusta a la vocación personal. ¿Qué hacer cuando tu empleo no te gusta?

Intenta mirar aquello que sí te gusta

Puede que tu trabajo no te guste en términos generales pero eso no significa que no haya algún aspecto concreto que sí sea positivo para ti, por ejemplo, el horario. Priorizar los aspectos positivos hasta el punto de exagerarlos puede ser un mecanismo de defensa práctico para sobrellevar ese malestar que puede surgir cuando el trabajo no es el ideal.

No se trata de caer en el autoengaño sino de intentar sobrellevar del mejor modo posible una situación mientras se esté produciendo.

Busca trabajo de forma activa

Si tu trabajo no te gusta también puedes alimentar la esperanza de un plan B a través del proceso de búsqueda activa de empleo que te permita encontrar nuevas posibilidades. Es conveniente tener paciencia pero sabiendo que buscar trabajo es una experiencia mucho más agradable cuando ya tienes un empleo que cuando estás desempleado.

Cómo actuar cuando tu trabajo no te gusta
Valora la función que tú desarrollas en tu actual trabajo. Aunque tu empleo no te guste, la función que desempeñas sí es valiosa para la empresa, y esta razón debe ser suficiente motivo para que valores tu rutina profesional.

Realiza ejercicios de visualización en los que proyectes una imagen futura en la que sí estás realizando una tarea que te apasiona. El uso terapéutico de la imaginación es un mecanismo antiestrés que te permite evadirte de la realidad en ciertos momentos.

Fomenta las relaciones personales en el trabajo porque el compañerismo aporta emociones agradables frente al síndrome del trabajador quemado.