Cómo afrontar las dudas en una relación de pareja
El plano racional nos lleva al deseo de movernos siempre en absolutas certezas y seguridades porque bajo el prisma de la verdad nos sentimos más cómodos que en la duda. Descartes fue uno de los filósofos que más reflexionó en el poder de la duda metódica. Lo cierto es que dudar es incómodo y agotador porque a nivel interno, el sujeto se debate en una lucha que parece que no tiene final entre diferentes alternativas. Y además, las dudas más difíciles de afrontar son aquellas que tienen que ver con el amor y con la pareja, ya que en ese caso, la situación no afecta únicamente a una persona sino a dos o incluso, más en el caso de tener hijos en común. ¿Cómo afrontar las dudas en una relación de pareja?

En primer lugar, es indispensable entender que dudar es humano, por ello, conviene aprender a relativizar este tipo de sensaciones para no tomar decisiones precipitadas bajo el influjo de una emoción. Las dudas tienen más fuerza cuando se prolongan durante mucho tiempo y no se calman más allá de lo que hagas o de lo que medites al respecto.

Por supuesto, algunas dudas tienen que ser puestas en común con la pareja para que esté informada de lo que pasa. Y también, para darle la oportunidad de aclararte las cosas desde su punto de vista. Por ejemplo, en una situación de celos, la otra persona tiene derecho a explicarse y mostrarte su realidad.

Conviene diferenciar entre las dudas que son internas y aquellas que pueden estar causadas por un factor externo. Para solucionar cualquier duda, es indispensable dar tiempo al tiempo, mirar dentro de uno mismo y escuchar los sentimientos que muchas veces, se muestran enmascarados. Por ejemplo, el miedo al amor puede llegar a pararizar tanto a una persona enamorada, que en realidad, bajo el impacto del miedo puede tener la sensación de que no siente nada por la otra persona.