Cómo afrontar los cambios de forma positiva
La mayoría de nosotros llevamos una vida rutinaria. Aunque esta idea suele tener una connotación negativa, realmente es positiva, porque saber qué haremos mañana o el mes que viene nos permite planificar nuestra vida, desarrollar proyectos y vivir sin el estrés excesivo que supondría no saber qué va a ser de nosotros en los siguientes cinco minutos.

Sin embargo, a veces esa rutina se ve rota por un acontecimiento inesperado. Este puede ser negativo, como que nos despidan del trabajo o que nuestra pareja nos abandone, o puede ser positivo, como enamorarnos a primera vista, encontrar un empleo nuevo, o conseguir realizar un proyecto que llevamos mucho tiempo persiguiendo.

Sea negativo o positivo, el cambio, más si es imprevisto, lleva aparejado siempre un miedo a la nueva situación, a no ser capaz de afrontarla, a defraudar a los demás, a quedarse solo, a quedar en ridículo, etc. Para poder hacer frente a la nueva situación virtual en la que nos encontramos, podemos poner en marcha una serie de estrategias:

– Date tiempo: Cuando el cambio conlleva una pérdida, del tipo que sea, es necesario pasar el duelo por la misma, un periodo que nos permita adaptarnos a la misma. Si el cambio es positivo, también es necesario adaptarse poco a poco a la nueva situación.

– Controla tus pensamientos: Lo que pensamos influye en gran medida en cómo nos sentimos, y de cómo veamos el hecho dependerá mucho cómo lo afrontemos. Esto nos impedirá deprimirnos o hundirnos ante un cambio negativo o auto sabotearnos por el miedo al éxito o al fracaso en el caso de que sea positivo.

– Busca apoyo: No siempre es posible afrontar un cambio, especialmente si es grande, por uno mismo. La familia, los amigos o incluso un terapeuta pueden resultarnos de gran ayuda para encarar de forma positiva la nueva etapa de nuestra vida.