Cómo afrontar los problemas de forma creativa
Ninguno queremos tener problemas. Nos gustaría llevar una vida tranquila, sin obstáculos que sortear, sin situaciones que muchas veces nos lleven al límite y casi a callejones sin salida. Sin embargo, debemos admitir que eso es una utopía y que desearlo, en el fondo, nos quita muchos recursos para solucionar problemas. Lo primero que deberemos hacer para resolverlos de forma creativa es aceptar que siempre, en mayor o menor medida, vamos a tener problemas y desafíos a los que enfrentarnos, pero que también contamos con los recursos necesarios para resolverlos.

Este pensamiento nos permite enfrentarnos a ellos desde una perspectiva más relajada y menos angustiosa, porque nos permite ver los problemas no como algo hecho para amargarnos la vida, sino como oportunidades para utilizar todas las estrategias de las que somos poseedores.

Muchas veces, enfrentarse a un problema es la única forma de descubrir capacidades y cualidades que, de otro modo, no sabríamos que teníamos.

No importa de qué índole sea el problema, laboral, financiero, sentimental o familiar, lo importante es poner en marcha todas nuestras capacidades para resolverlo.

Lo mejor es sentarnos y escribir todas las soluciones que se nos ocurran en un papel, sin descartar ninguna, independientemente de lo descabelladas que sean, porque este proceso permite al cerebro elaborar las estrategias que finalmente nos ayudarán a resolverlos. Una vez las hayas anotado, deja pasar unos minutos y examina la viabilidad de cada una, si existe posibilidad real de llevarla a cabo o no y si realmente resolvería el problema.

Este último punto es muy importante, ya que queremos resolver el problema, no apartarlo o posponerlo. Si no la encuentras, habla con amigos, familiares o incluso pregunta en foros de Internet. Tarde o temprano la solución aparecerá, incluso de forma inesperada. Lo importante es no bloquearse y confiar en que seremos capaces de resolverlos.