Cómo afrontar y superar una crisis de fe
La fe forma parte del orden espiritual de un ser humano, sin embargo, produce un efecto directo en otros ámbitos de la vida. También en el psicológico. Por ejemplo, para una persona que tiene unas profundas creencias religiosas, es importante saber que cuenta con la ayuda divina en los momentos de máxima dificultad, que existe un ser superior al que dirigirte para rezar, hablar o encontrarte a ti mismo.

Sin duda, al igual que existen crisis que se producen a nivel vital, también hay crisis a nivel religioso. Es humano dudar, especialmente, cuando hablamos de un conocimiento que remite a aquello que no se ve: la trascendencia y que además, se trata de ámbitos que rozan el plano del misterio: la vida después de la muerte o Dios. ¿Cómo afrontar y superar una crisis de fe?

En primer lugar, intenta vivirla sin culpabilidad, más bien, intenta comprenderte a ti mismo y relajarte en cierto sentido. Cuanto más te obsesiones con esa cuestión, cuantas más vueltas des a la cabeza al mismo tema entonces, más difícil será para ti, encontrar la calma. Puedes hablar de este tema con alguien con quien tengas mucha confianza y a la vez, sea alguien con la sensibilidad necesaria para entenderte.

Utiliza las fuentes de la literatura o de la bibliografía religiosa para buscar algún tema que pueda complementarte en tus inquietudes actuales. Está claro que a veces, en una crisis de fe te das cuenta de que buscas respuestas, por ello, es importante que te hagas las preguntas adecuadas y recurras a las fuentes necesarias. Sin duda, la filosofía es una fuente muy potente para reflexionar sobre la fe, el sentido de la vida y el arte de vivir en plenitud. En general, incluso las personas que se han formado en la religión, superan alguna crisis de fe en algún momento de su vida.