Cómo apoyar a alguien que no se deja ayudar
En caso de que puedas y esté a tu alcance, la realidad es que es aconsejable que intentes rodearte de gente positiva y alegre con la que poder compartir tu día a día y tu rutina en contacto con la esperanza y con las ganas de vivir mejor. Sin embargo, está claro que en algún momento puede que te encuentres con una situación difícil en la que un amigo tuyo se encierra en sí mismo y no hay forma de ayudarle. En ese caso, es mejor que tomes la situación con cierto grado de distancia emocional ya que seguramente vas a ser víctima de muchos comportamientos irracionales del otro que no vas a entender y que te van a herir.

Debes ayudar hasta donde puedes y también, hasta donde esté tu límite. Es decir, no debes dejar que la indiferencia de otra persona pueda con tus fuerzas porque nadie puede ayudar a alguien que no se deja ayudar. Esta es la clave a la hora de entender y asumir que por más que quieras hacer, nada depende de tu voluntad.

Pero además, también debes cuidarte ya que para poder ayudar tú a otra persona, previamente, debes cuidarte tú y estar fuerte en todos los niveles. Ayudar a un amigo enfermo de depresión no es nada fácil, por ejemplo. Y en este caso, es esencial entender que el enfermo necesita de la ayuda de un experto profesional para ir superando poco a poco la tristeza. Muchas personas cuando están atravesando un momento de profundo dolor, desorientación u otro tipo de circunstancias, son incapaces de hacer un esfuerzo por ponerse en el lugar del otro.

Algo que puede llegar a provocar una enorme frustración, dolor y apatía. Cuando te veas inmerso en la obsesión de ayudar a alguien que no se deja ayudar, piensa en ti en primer lugar. Y entiende, que tu paciencia y tu capacidad de aguante también tiene un límite.