Cómo aprender a olvidar
Dicen que el tiempo lo cura todo y no esto es porque a medida que los recuerdos quedan más lejanos son más fáciles de olvidar. Por desgracia, todos tenemos momentos malos en la vida que nos gustaría borrar de nuestra mente. Pero eso es científicamente imposible, ni hay un medicamento o píldora mágica que nos permita liberarnos de los recuerdos e ideas que constantemente nos acosan, pero sí podemos facilitar este proceso natural en nuestras mentes.

Para olvidar hay que olvidar. Piensa que si tienes el recuerdo constantemente en la cabeza te será sumamente difícil, si no es que imposible olvidarlo. También debes saber que parte del olvido es la aceptación. Negar la existencia de ese evento que te hirió, de ese factor que te propició malos momentos, no es la mejor la mejor forma de olvidarlo. Asume, reflexiona y luego busca nuevos retos de futuro.

Por mucho que nos gustaría, no podemos modificar el pasado: no hay modo de volver atrás en el tiempo. Partir de esta idea es el primer paso para el camino del olvido. Una vez que comprendas ese evento como parte de un pasado innegable e imposible de modificar, podrás aprender a dejarlo en la parte oscura de tu mente.

La mejor técnica para olvidar es no pensar, proponte pasar un día sin hablar del hecho, luego dos días, luego tres, hasta que ya al final consigas olvidarlo por completo. Recuerda no ponerte en contacto con la persona o de lo que sea que necesitas olvidar porque eso te hará revivirlo todo y no conviene. Para olvidar no hay nada mejor que dejar de recordar.