Cómo asimilar las verdades incómodas
Existen verdades que son incómodas de asumir, sin embargo, su incomodidad no es incompatible con la certeza. Una conversación sincera entre dos personas puede producir ciertos momentos de tensión y de incomodidad, sin embargo, a la larga es muy constructivo decir la verdad por uno mismo y por el otro.

El poder liberador de la verdad

Es curioso cómo muchas veces, las personas pueden llegar a reprimir sentimientos durante mucho tiempo en su vida cuando en realidad, la verdad es liberadora, te ayuda a vivir mejor porque te hace ser consciente de la luz que hay en tu vida. Lo que de verdad es agotador a nivel mental es arrastrar una verdad a medias, es decir, una duda eterna.

Por doloroso que sea asumir ciertos hechos, una persona se siente mucho más tranquila y liberada al haberse quitado el peso de encima que produce la ignorancia que te deja indefenso. Existen ciertas verdades que cuando son contrarias a los deseos personales, pueden doler. Sin embargo, también te hacen más fuerte porque lo que de verdad convierte en vulnerable a un ser humano es el autoengaño.

Date tiempo para procesar y asimilar de verdad una información que ha roto tus esquemas. Asimilar una información implica integrar ese nuevo dato en tu vida de verdad.

Cómo asimilar las verdades incómodas

Sé sincero contigo mismo

Una mentira siempre duele pero duele mucho más la falsedad producida en el seno del yo en relación con uno mismo. Puede darse incluso la contradicción de que una persona piense que te está engañando cuando en realidad, tú eres consciente de la verdad.

Está en tu mano protegerte, cuidar de ti y tener prudencia para dar tiempo al tiempo y no considerar amigos a personas que no quieren serlo. La amistad es libre.