Cómo aumentar tu autoestima
La autoestima es la valoración que tenemos acerca de nosotros mismos. Dicha valoración viene dada sobre todo por la imagen de nosotros mismos que nos han transmitido los demás, desde los padres hasta nuestros amigos pasando por profesores, otros familiares, etc. Si la imagen ha sido favorable o equilibrada, tendremos una autoestima sana, y sabremos valorar nuestras virtudes y aceptar nuestros defectos para mejorarlos. Si, por el contrario, la ha imagen ha sido desfavorable, habremos desarrollado una baja autoestima, con lo cual seremos completamente incapaces de valorar nuestras virtudes y magnificaremos nuestros defectos e incapacidades sin saber cómo mejorarlos. La persona con baja autoestima funciona como si tuviera una venda que le impide valorar sus cualidades positivas, lo que le suele llevar a autosabotearse y, con ello, a fracasar en sus proyectos.

Sin embargo, La baja autoestima no es una condena de por vida, ya que puede ser modificada. Para hacerlo debemos llevar a cabo una serie de estrategias:

– Convencernos de que somos nosotros quienes definimos nuestra autoestima. Los demás no pueden decidir sobre nuestros proyectos, o sobre lo importantes que somos o dónde está nuestro límite. Somos nosotros mismos quienes determinamos nuestros proyectos e ideales, sin basarlos en lo que los demás esperan de nosotros.

– No generalizar: Debemos sustituir nuestro pensamiento negativo en positivo. Ante un fracaso, en lugar de decir “soy un inútil, nunca hago nada bien”, podemos pensar “esto no me ha salido bien, veré que puedo hacer para conseguirlo.

– No compararnos: Las personas con baja autoestima tienden a ver en ellas todo lo negativo y en lo demás todo lo positivo. Debemos aceptar que cada uno es diferente y tiene habilidades y virtudes que le hacen único.

– Aceptarnos a nosotros mismos: Hay que saber aceptar tanto las cualidades como los propios defectos y tratar de mejorar estos últimos en la medida de lo posible. Y nunca hay que olvidar que “Nadie es perfecto”.