Cómo aumentar tu carisma
Existen personas que ejercen un gran atractivo sobre los demás, un gran magnetismo personal y que suelen destacar y ser el centro de atención del lugar donde están, algo que parecen realizar sin casi ningún esfuerzo, como si tuvieran una especie de magia personal. Son lo que denominamos personas carismáticas, una cualidad envidiada por todo, y especialmente por personas tímidas y con dificultades para influir y relacionarse con los demás.

Sin embargo, no se trata de ninguna cualidad mágica. Aunque es indudable que algunas personas son carismáticas de forma natural, el carisma se puede entrenar y desarrollar, por lo que es una cualidad que todos podemos llegar a tener, es decir, todos somos potencialmente personas carismáticas. Para lograrlo, simplemente tenemos que desarrollar esas habilidades que llevan a una persona a tener carisma.

– Flexibilidad y tolerancia: Aceptar a los demás como son es uno de sus principales ingredientes, porque ello nos va a permitir ser amables y comprensivos con los demás, sea cual sea el tipo de relación que tengamos con ellos, facilitando así las relaciones personales y mostrándonos empáticos con los demás.

– Saber escuchar: Una escucha activa, que hace que el otro se sienta escuchado y que demuestre tu interés por él o por ella aumenta tu atractivo personal.

– Seguridad en ti mismo: Una gran parte del carisma se basa en ella. No se trata de ser arrogante, ni de creerse en posesión de la verdad. La seguridad se basa en atrevernos a ser nosotros mismos, a decir lo que pensamos y luchar por lo que queremos, a aprender de nuestros errores, a conocer nuestras debilidades y a ser comprensivos con nosotros mismos sin nos equivocamos o si las cosas no salen como pensamos. Todo esto nos lleva a ser auténticos, la base de la seguridad en nosotros mismos.