Cómo cambiar tu pensamiento sobre un problema
Un problema pone a prueba tu capacidad de analizar una situación con objetividad. Bajo el impacto de la energía negativa producida por un conflicto emocional, tienes que darte tiempo a ti mismo para asimilar la información, procesarla y tomar cierta distancia. El análisis de un problema también tiene diferentes fases por lo que el tiempo juega un papel determinante a la hora de tener la mente fría.

Haz una lista de ideas

Cuando tengas un problema importante que te bloquee y a tu mente solo venga una posible solución realiza el ejercicio consciente de hacer una tormenta de ideas. Coge papel y lápiz y anota en un folio al menos diez posibles soluciones aplicables a ese asunto. No rechaces de entrada ninguna idea y escríbela, te ayudará a darte cuenta de que existen muchas soluciones posibles por lo que no existe un único modo de ver la situación.

Ejercicio de coaching

Suele ser habitual que algunas personas se pongan en lo peor de lo peor ante un posible problema. La mente puede llegar a agravar un asunto mucho más porque la imaginación puede ser muy exagerada. Analiza qué podría ser lo peor que te pueda pasar en caso de que eso que tanto temes, finalmente, suceda. En la mayoría de los casos, te darás cuenta de que tú eres más fuerte que esa situación porque tienes recursos para afrontarla.

Cómo cambiar tu pensamiento sobre un problema

Describe el problema con otras palabras

El modo en el que nos hablamos a nosotros mismos nos puede limitar o reforzar mucho. No utilizamos el mismo vocabulario cuando describimos una alegría que cuando hablamos sobre una tristeza. En ese caso, haz un esfuerzo consciente por describir tu situaciones con menor cantidad de palabras negativas y con menos dramatismo. Cuando cambias tu forma de hablar sobre un asunto, también cambia tu pensamiento.