Cómo canalizar la angustia causada por el miedo
El miedo puede vivirse en grados muy distintos pudiendo causar angustia. La angustia que está producida por el temor no siempre está producida por una causa grave, sin embargo, la persona sí percibe ese hecho como una amenaza concreta que pone en peligro su propia seguridad. Se trata de un temor que está muy vinculado a la ansiedad. ¿Cómo canalizar este malestar físico generalizado que produce la angustia del temor?

Conviene partir de la premisa que cuando estamos experimentando una situación de angustia, nuestra mente y nuestro corazón perciben la realidad desde un punto de vista totalmente distinto a cuando estamos tranquilos.

Potenciar el control de la respiración

Uno de los elementos naturales para reducir el nivel de malestar causado por la angustia es poner el punto de atención en la respiración para potenciar el control. Si estás en casa, puedes tumbarte en la cama para descansar.

Es muy importante analizar el estilo de vida ya que la angustia también podría estar producida por un exceso de sedentarismo, siendo necesario integrar espacios de actividad. Al igual que podría estar producida o agravada por la falta de descanso adecuado. El exceso de trabajo que roba todo su protagonismo al tiempo de ocio también puede ser causa de angustia ya que la ansiedad es un antídoto de bienestar para minimizar cualquier posible tristeza.

Cómo canalizar la angustia causada por el miedo

Síntomas de un ataque de angustia

En un ataque de angustia, existen algunos síntomas físicos: percepción de que el corazón late con más fuerza, escalofríos, sensación de ahogo y mareos. Ante estos síntomas, es muy importante realizar también las pruebas médicas correspondientes para descartar cualquier posible dolencia física y determinar el diagnóstico.

Mientras que en un temor racional, dicho temor responde a una causa lógica y concreta, por el contrario, la angustia produce una sensación generalizada de miedo que envuelve a la persona en una especie de burbuja. Realizar un taller sobre técnicas de relajación puede ser una medida terapéutica de autocuidado.