Cómo canalizar el enfado
El modo en el que las personas se enfadan no muestra un esquema paralelo en todos los casos. Existen personas que víctimas de un ataque de ira pueden llegar a perder las formas en una situación de este tipo mientras que otras, convierten el silencio y la indiferencia (que puede llegar a durar días) en el modo para castigar al otro. De este modo, los enfados mal gestionados terminan pasando factura a la calidad de las relaciones, al bienestar interno e incluso, roban una calidad de tiempo notable. El sentimiento de enfado es totalmente natural, humano y lógico, sin embargo, lo que sí puede mejorarse es la forma en la que una persona canaliza su enfado: reprimirlo nunca es una buena solución. ¿Cómo actuar entonces?

Identificar las causas del enfado

El mundo emocional es tan complejo que conviene reflexionar profundamente sobre cuál es la causa del enfado. Una persona puede haber empezado a discutir por un asunto que en realidad no es el motivo de su conflicto interno. Por ejemplo, si una persona no se siente bien en su relación de pareja y es infeliz, puede terminar discutiendo por cualquier excusa.

Cómo canalizar el enfado

Aceptar que el otro es diferente

Uno de los aprendizajes más complejos en las relaciones personales es el de asumir que no existe un único modo de hacer las cosas sino que la realidad es muy rica. Por tanto, acepta que la otra persona es diferente a ti, tiene su modo de pensar, su interpretación de los hechos y su propia historia.

Habla de tus sentimientos

En un enfado existe un proceso marcado por la razón y también, el corazón. Con frecuencia, nos cuesta menos hablar desde la razón que hacerlo desde el corazón. Sin embargo, hablar de sentimientos es indispensable para llegar a acuerdos.