Cómo complementar una terapia psicológica con crecimiento personal
Una terapia psicológica es muy efectiva cuando una persona de verdad lo necesita porque está en un momento de dificultad a nivel emocional. En cambio, cuando una persona está en un buen momento pero quiere potenciar todavía más su bienestar, entonces, puede iniciar un proceso de coaching para conseguir sus objetivos. En algunos casos puntuales, la terapia psicológica también puede ser compatible con el coaching en algunos casos, dependiendo del paciente y de su situación. ¿Cómo complementar una terapia psicológica con el crecimiento personal?

En primer lugar, buscando espacios en los que poder hablar de uno mismo. Por ejemplo, en el caso de aquellas personas que están superando el duelo por la muerte de un ser querido es posible formar parte de una asociación de afectados por esta cuestión donde poder tener un espacio de libertad para hablar de uno mismo, y también, para ser escuchado y comprendido.

Por otra parte, también puedes asistir a un taller sobre Inteligencia Emocional o Autoestima aprovechando que estas temáticas están de moda y que se ofertan cursos sobre esta cuestión en cualquier ciudad. Existe una entidad experta en ofrecer formación sobre temas emocionales: El Teléfono de la Esperanza.

Este tipo de cursos son un buen complemento a una terapia psicológica porque potencian la introspección, pero además, permiten conocer gente nueva, contar con nuevas amistades, tener un plan y una ocupación gratificante… También puedes leer libros de autoayuda. En ese caso, puedes ir a la biblioteca y consultar en el catálogo aquellos libros que te gustaría tener en tus manos.

Escribe un diario emocional y comparte parte de tus conclusiones y de tus emociones habituales con el psicólogo en la consulta. Piensa en algo que te importe de verdad más allá de las dificultades que te rodean. Por ejemplo, intenta buscar un entorno en el que encuentres el reconocimiento que necesitas. Podría ser una actividad de voluntariado.