Cómo controlar al niño impulsivo
Uno de los problemas con los que se encuentran los padres de un niño impulsivo o que ha sido diagnosticado con un trastorno de hiperactividad es ayudar a los niños a controlar dichos impulsos y evitar así explosiones emocionales o episodios descontrolados, además de ayudar al niño a mantenerse lo más relajado posible a lo largo del día.

– El volcán: Este ejercicio ayuda al niño a identificar las emociones que se producen en él antes de un estallido emocional. Le ayudaremos a visualizar lo que pasa en su interior como si fuera un volcán, que se llena de energía hasta que se descontrola y entra en erupción.

Este volcán estaría situado a la altura del estómago del niño, y le explicaremos que cuando el volcán empieza a enfadarse, la lava se calienta y entra en ebullición. De ese modo, el niño aprenderá a identificar los factores que le avisan de que va a estallar y de ese modo puede controlarse.

– Ejercicios para ayudarle a potenciar el aprendizaje: La impulsividad o la hiperactividad impide que el niño tenga la tranquilidad necesaria para aprender e interiorizar conceptos. Por ello, podemos realizar una serie de ejercicios que los ayuden a fijar la atención, como dibujar mandalas, ejercicios de encontrar caminos a través del laberinto, o ejercicios de encontrar las diferencias. Se deben buscar siempre ejercicios que resulten atractivos e interesantes para el niño y así sean motivadores.

– Carrera de caracoles: Es un ejercicio para ayudar al niño cuando se encuentre muy excitado, y se trata de hacer una carrera con el niño imitando a los caracoles, es decir, con movimientos muy lentos que imiten a los caracoles, tensando y relajando los músculos.