Cómo corregir los defectos
Todo ser humano tiene defectos, lo importante es aprender a valorar también las virtudes. Tal vez parezca algo evidente, pero existen personas que por su perfil psicológico o por la forma en la que han sido educadas sólo repiten lo negativo una y mil veces. Es mejor que no esperes un elogio de alguien que se ha acostumbrado a exteriorizar sólo lo malo, de lo contrario, podrías llegar a poner tu autoestima en juego si vives a la espera del reconocimiento ajeno.

Sin embargo, uno mismo mediante la introspección también puede analizar sus defectos y esos pequeños gestos de ti mismo que tal vez, puedes corregir, mejorar y superar. En caso de hacerlo, te sentirás mejor contigo mismo y también con los demás. Pero además, también te sentirás más capaz de crecer en todos los niveles desde diferentes puntos de vista. Para empezar a corregir tus defectos, primero debes ser consciente de ellos. ¿Cómo hacerlo?

Observándote y pensando. Tal vez debas mejorar tu impaciencia, a lo mejor quieres poner fin a tus ataques de ira, quizá eres infeliz porque sientes envidia del éxito de un amigo, quieres apostar por mejorar la comunicación en el ámbito laboral, puede que seas pesimista… Existen muchas opciones diferentes, y cada persona en base a su modo de ser debe aceptarse para poder cambiar aquello que no le gusta.

Por otro parte, dentro del proceso de superación personal es mejor poner metas concretas y objetivos pequeños. Es decir, céntrate únicamente en un aspecto de tu carácter que quieres perfeccionar. Puedes ir escribiendo en un diario cada noche tu evolución, es decir, puedes detallar las situaciones en las que notas que has progresado en tu modo de comportarte o de reaccionar. Así, tu motivación también irá en aumento y te sentirás mejor contigo mismo. En definitiva, la superación personal implica corregir los defectos y mejorar las virtudes.