Cómo cultivar el arte del desapego
En la vida, nada es permanente y todo cambia. Por esta razón, la ley del desapego es una de las máximas normas de una existencia feliz. Conviene cultivar el desprendimiento no sólo respecto de lo material sino también, de lo emocional. Por ejemplo, cuando has vivido un desamor ha llegado el momento de dejar ir a la otra persona y pasar página.

El desapego tiene que ver con la esencia de la propia vida que se vive mirando hacia adelante y no hacia atrás. Es decir, si tenemos las manos llenas de pasado no tenemos hueco para recibir nuevas alegrías.

El desapego material

Existen formas muy sencillas de cultivar el desapego de lo material. Por ejemplo, coloca en cajas las prendas de ropa que no te has puesto en el último año y piensa en quién podría hacer un buen uso de esas prendas.

Además, en vez de dejarte llevar por la tendencia al consumo, también puedes renunciar a comprarte algo, simplemente, porque ya tienes suficientes cosas en casa.

El desapego a nivel material también se cultiva a través de los regalos a otras personas. Regalos que no tienen por qué quedar reducidos al día del cumpleaños. Las personas son mucho más felices cuando hacen un obsequio que cuando lo reciben.

Cómo cultivar el arte del desapego

Desapego emocional

Deja de vivir pegado a tus recuerdos, corta las cadenas que te atan a una persona que forma parte del ayer, son muy pocas las personas que están siempre a nuestro lado a lo largo de nuestra existencia. La vida es como un vagón de tren al que suben nuevos amigos conforme vamos viviendo pero también, bajan del tren antiguas relaciones para seguir en otra dirección.

Dejar ir a lo que ya no tiene espacio real en tu vida es necesario para hacer un hueco a lo que de verdad importa ahora mismo.