Cómo dar malas noticias
La vida es muy larga y no siempre todo lo que ocurre es bueno, diversas circunstancias nos enfrentan con la dificultad de tener que comunicar malas noticias a familiares, amigos o según la profesión a clientes, empleados o pacientes. Para hacer de la forma correcta, es necesario tener en cuenta ciertas pautas antes de hablar. Te damos unos consejos para que comunicar una noticia de este tipo se convierta en algo más llevadero.

Elige el contexto adecuado, es importante que se pueda hablar tranquilamente, de modo que el diálogo se lleve a cabo en un ambiente oportuno, en el mejor lugar y momento. Comunicar una mala noticia en una fiesta, cumpleaños o reunión de amigos, no constituye la mejor opción porque todos están allí para pasarlo bien. Evita que terceras personas se entrometan en la noticia y modifiquen la forma de expresar la noticia.

Será fundamental la empatía, tener solidaridad emocional y ponerte en el lugar del otro. Mucho cuidado de que nada ni nadie obstaculice la comunicación. Evita el riesgo de involucrarte en exceso y de sentirte culpable por la respuesta emocional del otro, pero tampoco te muestres demasiado frío porque puedes provocar un efecto de gran dificultad para la aceptación, dureza o causar un daño mayor.

Cuida las formas en todo momento, pero especialmente cuando comuniques una mala noticia, ya que no es una tarea sencilla. Procura que no parezca una tontería, busca las palabras adecuadas. Evita los rodeos o perderte en los detalles, sólo lograrás generar mayor ansiedad en quien te escucha. Sé lo más claro, preciso, ordenado y sincero posible para que no haya malos entendidos entre las partes.

Contiene la reacción emocional de quien escucha, pues es probable que una mala noticia no se la espere y desencadene fuertes emociones en tu interlocutor. En ese caso es bueno que se desahogue. Mientras lo hace permanece en silencio, al menos en un primer momento, y con la cabeza en alto. De esta manera podrás expresar tu respeto y le podrás apoyar en lo que necesite.

Actúa como soporte emocional, muchas veces puede que la otra persona se paralice al conocer la mala noticia. No dejes que ello te ocurra. Escucha atentamente, otorgando al otro el espacio para que exprese su malestar, disconformidad, enojo o tristeza. Deja que se apoye en ti y ofrece tu ayuda para que quien haya recibido la mala noticia pueda buscar una solución o alternativa para resolver el malestar.