¿Cómo darte esperanza a ti mismo?
Vivimos en el ahora, sin embargo, sin una buena visión del futuro es imposible tener un buen nivel de bienestar. Aquellos que se dirigen hacia el mañana, con miedo y desconfianza, son víctimas de la desesperación. Una emoción que por supuesto, puede darse en muchos grados y que cuando se produce en grado extremo puede tener consecuencias dramáticas para la víctima y para el entorno como sucede, por ejemplo, ante el suicidio. La esperanza es una emoción que remite al futuro como bien expresa Tomás de Aquino en tanto que se trata de la espera de un bien que se desea y que está por llegar.

En este sentido, las personas pacientes tienen una capacidad mayor de seguir esperando con tranquilidad un deseo, en contra de aquellos que se han acostumbrado a la inmediatez y lo quieren todo rápido y pronto. ¿Cómo puedes darte esperanza a ti mismo en cualquier contexto?

En primer lugar, rodeándote de personas que son optimistas y alegres ya que estas emociones también se contagian cuando se comparten. Cuando has pasado la tarde con una persona que está triste, es prácticamente imposible que no haya calado en ti un poco de esa tristeza. Por ello, en la situación inversa también mejora el ánimo ver a gente que es feliz.

Para darte esperanza a ti mismo, no puedes reducir tu vida a ese plano que te preocupa. Es decir, céntrate en otros aspectos de tu existencia. Y aprende a esperar. Lo que hoy parece imposible, mañana puede no serlo ya que la perspectiva de la realidad cambia constantemente.

Además, echa la vista al pasado para darte fuerza a ti mismo recordando esos momentos en los que pensaste estar frente a un imposible, cuando en realidad, tuviste fuerza de llegar a la meta. Esa misma fuerza, hoy, está dentro de ti. Por ello, cuando las fuerzas flaqueen por pensar en el futuro, céntrate en el ahora, en el proceso, y sigue con tu plan de acción.