Cómo desarrollar el pensamiento positivo siendo una persona negativa
El pensamiento positivo es vital en cualquier contexto, pero especialmente, en aquellas situaciones negativas en las que hay algo que amenaza tu seguridad. No tienes que pensar en situaciones extremas para comprobar que puede que haya ciertas cosas que te desbordan en la rutina diaria. Por ejemplo, un conflicto con tu jefe. ¿Cómo desarrollar el pensamiento positivo siendo una persona negativa?

En primer lugar, siendo consciente de que se puede cambiar. Quienes viven anclados en la idea de “soy así”, solo buscan reafirmarse a sí mismos en cada acto. Por tanto, piensa que puedes evolucionar: en primer lugar, te servirá de ayuda, hacer una visión retrospectiva de ti mismo para tomar conciencia de cuánto has cambiado en los últimos años. Por tanto, a partir de ahora, recuerda que también puedes seguir haciéndolo tomando conciencia de tus limitaciones y elaborando un plan de acción para sobreponerte a ellas.

No se puede pasar de ser un pesimista a un optimista absoluto sin un periodo intermedio, es decir, es indispensable entender que existe un proceso. En el caso de una persona negativa, lo adecuado es reducir el número de pensamientos negativos en un solo día. Este ya es un gran paso. Por ello, ante una situación, no te cierres únicamente a una idea negativa, busca otras opciones y otras alternativas que puedan servirte de ayuda. Pide consejo a una persona positiva, verás que existen diferentes formas de interpretar y de analizar una misma situación dependiendo del contexto y de la subjetividad.

Escribe un diario al menos, dos días por semana, contando cómo ha sido la jornada, únicamente, en su lado positivo y amable. Valora incluso, los placeres más pequeños, como por ejemplo, el haber podido disfrutar de tu postre favorito después de comer o el haber hablado por teléfono con tu madre. El pensamiento negativo está en tu mente, no en la realidad que está cargada de belleza.