Cómo detectar el autismo en el niño
El autismo infantil es un trastorno generalizado del desarrollo que puede aparecer desde el primer año de vida del niño, por lo que es importante la detección precoz de esta dolencia para iniciar el tratamiento que permita al niño mejorar su comunicación con el entorno, así como lograr que tenga una mejor calidad de vida, a ayudarle a comunicarse e incluso a lograr que viva de forma independiente.

Los síntomas que nos pueden indicar que un niño sufre autismo son los siguientes:

Cuando es lactante, el balbuceo que emite es monótono y tardío y denota una falta de contacto con el entorno. Durante los dos primeros años de vida el niño autista no mantiene contacto visual con sus padres y apenas les mira a la cara. No siguen a sus madres por la habitación ni le echa los brazos para que le cojan ni sigue los intentos de comunicación de sus padres. Es habitual que el niño se muestre irritable y llore frecuentemente.

A partir de los dos años, sigue sin existir contacto visual en la comunicación, no responde a las órdenes y no habla o lo hace de un modo peculiar. Cuando juega, lo hace de una forma que no se corresponde con el juguete con el que juega. Ante determinados ruidos se tapa los oídos y también es común que realice actividades repetitivas. En ocasiones también pueden aparecer conductas agresivas, especialmente cuando quiere evitar el contacto físico.

A partir de los tres años los síntomas del autismo se aprecian marcadamente, como la falta de reconocimiento de los sentimientos ajenos, falta de capacidad de imitación y de juego social, anomalías en la forma en que habla y en el contenido que se expresa, etc.

Para su tratamiento es necesaria la educación especial y el apoyo familiar, y resulta muy útil el contacto con las asociaciones para padres de niños autistas