Cómo detectar la discalculia en el niño
Las matemáticas son una asignatura con la que muchos estudiantes hemos tenido problemas en el colegio, y esta dificultad se agrava cuando el niño sufre discalculia , una dificultad de aprendizaje que conlleva la dificultad de comprender y realizar cálculos matemáticos. Para desesperación del 6% de alumnos que la sufre, no es una anomalía muy conocida, lo que hace que en pocos casos sea diagnosticada y por tanto tratada adecuadamente.

La discalculia, al igual que la dislexia, no tienen ninguna relación con un bajo cociente intelectual, ya que quienes la sufren tienen un nivel de inteligencia normal o superior, pero tienen problemas con las matemáticas, los mapas, las señas, las direcciones.

Para ayudar al niño a superar esta dolencia y que no se convierta un problema académico, es necesario que tanto padres como profesores presten atención a los signos que nos alertan de que un niño puede sufrir discalculia, como son:

– Contar con los dedos: Este síntoma no se puede ver aislado, ya que los niños, al comenzar a aprender a contar, siempre van a utilizar los dedos.

– Tener gran dificultad a la hora de memorizar las tablas de multiplicar.

– Le resulta muy difícil contar hacia atrás y hacer cálculos aproximado.

– Presentan errores a la hora de escribir los números.

Existen distintas estrategias para ayudar a estos estudiantes, como son:

– No ponernos nerviosos y darles el tiempo suficiente para que visualicen y resuelvan los problemas.

– Intentar relacionar los problemas de matemáticas con la supuestos de la vida real, al tiempo que se les dota de otras estrategias cognitivas que les ayuden a realizar el cálculo mental y el razonamiento visual.

– Paliar las dificultades de memorización con actividades con ritmo y música para reforzar la fijación de conceptos.